5 CONSEJOS PARA CUIDAR LA PINTURA DEL CARRO

Por más cuidado que tengamos para no darnos golpecitos que vayan dañando la carrocería y la pintura de nuestros carros, en ciudades con tanto tráfico y expuestos a un montón de circunstancias ambientales no es fácil mantenerlo como si lo acabáramos de sacar del concesionario.

Tener la pintura y la latonería en buen estado no es solamente una cuestión estética, también es importante porque a la hora de la reventa puede influir positiva o negativamente en la valoración del carro y pintarlo completamente nos saldrá bastante costoso.

A pesar de las dificultades a las que nos enfrentamos hay algunos consejos que podemos seguir para conservar la pintura de nuestro carro en un estado óptimo, es cuestión de tener un poco de dedicación y cuidado.

– A la hora de parquear. Lo ideal es mantenerlo en un garaje cerrado siempre que sea posible, si tenemos una plaza de estacionamiento a cielo abierto, lo mejor será dejarlo con un protector al menos cuando no lo vayamos a usar durante un largo periodo, aunque lo ideal sería cubrirlo todos los días.

Si es un garaje cubierto, procuremos que no tenga encima conductos o tuberías que goteen sobre nuestro carro porque ese flujo constante puede provocar manchas difíciles de eliminar.

Cuando tengamos que dejarlo en un parqueadero público, procuremos seleccionar uno que tenga plazas amplias para evitar pegarnos con las columnas o que otros usuarios nos dañen la pintura, aunque tengamos que estacionar un poco más lejos de nuestro destino.

Si tenemos que estacionar en la calle, será mejor a la sombra, aunque preferiblemente que no sea la de un árbol, porque la savia que sueltan no es nada recomendable para la pintura de nuestro carro.

– Lavado. Mantener limpio nuestro carro no solamente hará que parezca como nuevo, sino que ayudará a eliminar un montón de elementos dañinos que se adhieren a la carrocería con el uso, además es una forma de combatir el proceso de corrosión de la pintura.

Es recomendable lavarlo semanalmente si le damos un uso muy frecuente, o al menos una vez al mes cuando lo utilizamos esporádicamente y siempre después de un viaje para quitar los insectos y el mugre de la carretera que se pegan por toda la carrocería.

Es mejor lavarlo a mano y si tiene mucha suciedad incrustada, primero rociarlo con agua caliente para que sea más fácil sacarla. Los productos que usemos deben ser específicos para carrocerías, utilizando jabones que no sean demasiado abrasivos y toallas de microfibra o esponjas que no dañen la pintura o rayen los vidrios.

Por supuesto a la hora de lavar debemos tener en cuenta las llantas, la parte interior de los guardabarros, los rines y la zona que cubre la rueda, de lo contrario al volver a utilizar el carro estaremos desperdigando esa suciedad nuevamente por la carrocería.

– Encerado. A pesar de las precauciones que tomemos la pintura irá sufriendo desgastes, por eso es importante encerar el carro entre dos y cuatro veces al año, así le daremos brillo y la protegeremos de los efectos climatológicos y de la acción de los elementos que caen sobre la pintura.

Para que el encerado cumpla con su función, el carro debe estar completamente limpio y el motor frío, de lo contrario en lugar de conseguir el brillo y la protección que buscamos, podemos manchar y dañar más la pintura.

– Pulir. Este procedimiento debe ser esporádico, máximo una vez al año, aunque lo recomendable es que se haga cada dos o tres años y siempre por expertos, porque el pulido consiste en eliminar la capa superficial de la pintura con una pasta abrasiva y por supuesto una pulidora.

Podemos realizarlo cuando tengamos pequeños rayones, manchas, marcas o cualquier imperfección que haya dañado la carrocería o cuando la veamos muy envejecida, pero como es un proceso que adelgaza la pintura no debemos abusar.

– Desmanchar, limpiar y reparar. Cuando las palomas hagan de las suyas sobre nuestro carro es importante que limpiemos inmediatamente, pues si lo dejamos que se seque y esperamos hasta el próximo lavado, corremos el riesgo de que la pintura se dañe por la acción de los ácidos que contiene el excremento de las aves.

De la misma manera, cuando tengamos algún rayón o golpes que hayan desportillado la pintura, lo ideal es que lo reparemos inmediatamente para evitar que se oxide y se corroa la carrocería, además siempre será más económico ir arreglando los daños a medida que se produzcan en lugar de esperar a tener un carro destrozado por todas partes.

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